Gobierno australiano evalúa prohibición de gafas inteligentes en oficinas públicas

Fuentes: Albanese government considers 'world-leading' ban on smart glasses in public offices

El gobierno de Australia, bajo la administración Albanese, está considerando una prohibición «líder en el mundo» del uso de gafas inteligentes en sus oficinas y centros de servicios, impulsado por las preocupaciones de privacidad de los consejos locales. La ministra de Servicios Públicos, Katy Gallagher, solicitó asesoramiento a la administración pública para establecer directrices claras y consistentes, dado que estas gafas permiten grabar y capturar información, lo que genera riesgos legítimos de seguridad y privacidad.

Aunque el gobierno federal ha evitado una prohibición generalizada de la importación de la tecnología, ha instado a los lugares de trabajo a establecer sus propias reglas. Mientras tanto, varios consejos locales en Australia, como Canterbury-Bankstown en Sídney, han emitido prohibiciones específicas para piscinas públicas, mientras que en el Reino Unido y Estados Unidos, tribunales y agencias como la ICE ya han restringido o prohibido el uso de estos dispositivos. Una investigación de la Universidad de Sídney reveló que el 60% de los videos grabados con estas gafas en Instagram podían clasificarse como acoso potencial.

La prohibición federal busca establecer un estándar nacional para el sector público, que actúa como empleador mayor. Sin embargo, se busca equilibrar la privacidad con la inclusión, reconociendo que la tecnología es una herramienta vital para personas con discapacidad visual. La ministra Gallagher enfatizó que el Commonwealth debe ser un «empleador modelo» y que la tecnología debe evolucionar con las políticas laborales. Esta medida se suma a las recientes guías sobre el uso de inteligencia artificial en el servicio público, donde se consultará a grandes empresas para definir salvaguardas adecuadas.