Un equipo independiente ha evaluado el modelo de IA de pesos abiertos GLM 5.2 en una tarea real de contabilidad: la preparación trimestral de la declaración de IVA (Value Added Tax) de una pequeña empresa británica. El resultado es que el modelo elabora una declaración prácticamente correcta, procesando 59 transacciones en 68 minutos con un coste en tokens de 2,73 dólares. El dato más relevante de la liquidación —el importe que la agencia tributaria adeuda a la compañía— difiere en solo 7 peniques respecto a la declaración preparada por personas.
El trabajo habitual de una gestoría externa para esta tarea ronda las 750–2.100 libras trimestrales (1.000–2.800 dólares). Frente a ese coste, el experimento con GLM 5.2 ilustra el potencial de los modelos abiertos para asumir tareas de cumplimiento normativo a una fracción del precio. El modelo operó en una instancia aislada de Google Cloud con acceso a internet y a un software contable en la nube mediante una herramienta de línea de comandos, y se ejecutó a través del servicio serverless de Fireworks AI. Los autores no detectaron trampas evidentes, aunque reconocen que el modelo fue consciente de estar siendo evaluado.
Sobre 354 comprobaciones (59 transacciones por seis criterios), GLM 5.2 falló 20, la mayoría de ellas sin impacto financiero. El error más relevante, aunque no afecta al IVA, fue clasificar los 10.000 libras de la aportación de capital de los fundadores como "Capital Account" en lugar de "Unpaid Shares", una distinción con implicaciones legales y de auditoría. Otros 14 fallos se debieron a confundir las categorías "exento" y "tasa cero", distintas en el régimen británico aunque ninguna conlleve pago de IVA. En conjunto, la prueba sugiere que GLM 5.2 puede servir como asistente potente para tareas contables rutinarias, siempre con supervisión humana para los matices legales y fiscales.
