GitHub enfrenta el desafío de gestionar un creciente volumen de contribuciones de baja calidad, exacerbado por iniciativas como Hacktoberfest y la integración de herramientas de inteligencia artificial. Para abordar este problema, la plataforma está considerando la implementación de sistemas de reputación para cuentas de usuario. Actualmente, los mantenedores de repositorios pueden etiquetar contribuciones como "Spam", lo que ha demostrado ser un disuasivo efectivo, aunque la visibilidad de estas etiquetas es limitada.
Se plantea la posibilidad de introducir "controles de contribuidor" opcionales, permitiendo a los mantenedores establecer restricciones como la antigüedad de la cuenta, la asignación a problemas específicos o un sistema de puntuación de reputación. Sin embargo, estas medidas presentan desafíos, incluyendo la posible exclusión de nuevos usuarios, la posibilidad de manipulación y el riesgo de abuso. La discusión busca encontrar un equilibrio entre la necesidad de filtrar
