GitHub ha presentado una nueva función llamada pull request limits, pensada para que los mantenedores de repositorios open source puedan controlar el volumen de contribuciones entrantes. La herramienta fija un número máximo de pull requests abiertas que un usuario sin permisos de escritura puede tener simultáneamente en un repositorio: al alcanzar el tope, debe cerrar o fusionar alguna antes de abrir otra. Los pull requests generados por Copilot u otros agentes de IA también cuentan, y los borradores quedan exentos. Los administradores pueden configurar una lista de usuarios exentos (bypass list) con colaboradores de confianza que no necesitan tener acceso completo de escritura.
La compañía justifica la medida con un dato concreto: en enero de 2023 se fusionaban unos 25 millones de pull requests al mes en GitHub; hoy la cifra supera los 90 millones, un incremento cercano a 3,6 veces. Este crecimiento, sumado al auge de las contribuciones automatizadas con IA, ha saturado las colas de revisión y dificulta identificar el trabajo de calidad entre el ruido. Los límites de pull request se diferencian de las interaction limits existentes, que aplican pausas temporales: los nuevos son persistentes y configurables por repositorio.
En el roadmap, GitHub anuncia el archivo de pull requests (próximamente), límites para issues (en desarrollo), señales automatizadas para la lista de exentos basadas en historial de contribuciones, edad de cuenta o pertenencia a la organización, y controles cross-repository para detectar usuarios que dispersan pull requests de baja calidad en cientos de proyectos a la vez. Proyectos como Homebrew, AutoGPT y OpenClaw ya utilizan la función y han compartido su experiencia tras probarla.
