El sistema de gestión de código Git se encuentra en la fase de candidato a la liberación de su versión 2.56, prevista para finales de septiembre. Esta actualización, que incluye más de 700 commits no de fusión, introduce mejoras de usabilidad como la subcomando 'drop' en la herramienta experimental 'git history' para eliminar commits específicos, aunque esta función aún no funciona con commits de fusión. Además, 'git status' sugerirá ahora 'git pull' para ramas desactualizadas y 'git refs' ganará subcomandos para gestionar referencias a bajo nivel.
El foco principal de la comunidad gira ahora hacia la versión 3.0, que podría llegar a finales de año. La transición a SHA-256 como función de hash por defecto es la mayor preocupación técnica, ya que SHA-1 ha sido considerado inseguro para identificar objetos en el repositorio. Aunque GitLab y Forgejo ya soportan SHA-256, la falta de compatibilidad en GitHub sigue siendo el principal obstáculo. Brian M. Carlson, empleado de GitHub, indicó que la compatibilidad con GitHub se está trabajando y que la versión 3.0 podría ser la mejor opción. Otra propuesta de Carlson es estandarizar los identificadores de objetos a minúsculas para evitar ambigüedades. Finalmente, la versión 3.0 planifica migrar a 'reftable', un mecanismo binario más eficiente para almacenar referencias, lo que mejorará el rendimiento en repositorios con miles de ramas, como el de Android.
