GIGABYTE ha presentado la nueva serie de placas base B550 X para el socket AM4, una actualización de la plataforma veterana que incorpora conectividad Wi-Fi 7, una refrigeración reforzada y sistemas de montaje sin tornillos. La línea, que no emplea un chipset nuevo de AMD sino la denominación interna de GIGABYTE, se distribuye en variantes Gaming, Eagle y Elite en formatos ATX y Micro-ATX. Los precios y la disponibilidad en España no han sido comunicados. La serie está diseñada en torno al Ryzen 7 5800X3D, procesador de ocho núcleos, 16 hilos y 96 MB de caché L3 que AMD relanzó en edición conmemorativa por el décimo aniversario de AM4. En conectividad inalámbrica, las placas añaden Wi-Fi 7 con canales de 160 MHz, modulación 4K-QAM y Multi-Link Operation, una mejora sustancial frente al Wi-Fi 5 y Wi-Fi 6 de muchas B550 originales. En alimentación, integran un VRM DrMOS de diez fases con etapas de 60 A y un disipador con cuatro veces más superficie de refrigeración, que la compañía asegura puede funcionar hasta 20 grados por debajo de soluciones PowerPAK cuando se combina con el 5800X3D. Los SSD M.2 disponen de disipadores dedicados, la placa cuenta con una armadura trasera de una sola pieza y se añaden funciones EZ-Plug, EZ-Latch y PCIe EZ-Latch Plus para simplificar el montaje.
