La trilogía de ciencia ficción 'Neuromancer', 'Count Zero' y 'Mona Lisa Overdrive' de William Gibson, publicada originalmente en la década de 1980, ha sido objeto de un proyecto único llamado 'Expanded Books' por The Voyager Company en 1991. Este proyecto, ahora una pieza de arqueología digital, buscaba reimaginar la experiencia de lectura de libros en formato digital, adaptándola a las limitaciones y posibilidades de la tecnología de la época. En esencia, el objetivo era replicar la comodidad y familiaridad de un libro físico en un entorno informático.
El 'Expanded Books Project' no se limitó a simplemente digitalizar el texto. The Voyager Company invirtió en optimizar la presentación visual, prestando atención meticulosa a detalles como la elección de la fuente, el tamaño de la letra, el espaciado entre líneas y los márgenes. También incluyó características como marcadores y notas al pie, elementos comunes en la edición impresa. Para lograr esto, se desarrolló un software específico y una colección de fuentes personalizadas (EB Fonts) que eran cruciales para la correcta visualización del texto. El proyecto se diseñó específicamente para ordenadores Macintosh, particularmente los PowerBooks, debido a sus capacidades de pantalla y almacenamiento.
La importancia de este proyecto radica en su visión pionera. En una época en la que la lectura digital era incipiente, The Voyager Company anticipó la necesidad de una experiencia de lectura optimizada para la pantalla. Aunque la tecnología ha avanzado significativamente desde 1991, los principios de diseño que guiaron el 'Expanded Books Project' siguen siendo relevantes para el diseño de aplicaciones de lectura digital modernas. El formato digital de la trilogía de Gibson, disponible como un archivo .dmg, incluye un 'READ ME FIRST' con instrucciones de instalación y compatibilidad, así como 'The Library', el programa que permite acceder a las novelas. El programa organiza los libros alfabéticamente, no cronológicamente, lo que es una peculiaridad de esta implementación.
Es importante tener en cuenta que este formato digital requiere un entorno Macintosh específico, como System 6.0.7 o superior, y el software HyperCard 2.1 o posterior. La instalación implica la manipulación de archivos del sistema, incluyendo la copia de las fuentes personalizadas. Aunque se pueden emular en sistemas modernos utilizando software como Basilisk II, la experiencia óptima se obtiene en hardware Macintosh original. Este proyecto es más que una simple colección de libros; es un testimonio de la evolución de la lectura digital y una ventana a la visión de The Voyager Company sobre el futuro de los libros.
