La startup francoestadounidense Genesis AI ha presentado a Genesis Eno, un robot generalista que rompe con la estética humanoide predominante en el sector. En lugar de imitar la apariencia humana, la compañía ha diseñado a Eno priorizando la movilidad, la destreza y la funcionalidad. El robot se desplaza sobre una base con ruedas en vez de piernas, incorpora paneles articulados que le permiten erguirse y plegarse para su almacenamiento, y prescinde de cabeza a favor de un módulo negro donde se integran los sensores. Sus manos, desarrolladas junto a la china Wuji Tech, tienen 22 grados de movimiento y replican la anatomía humana para manipular objetos diseñados para personas.
El control recae en GENE, un sistema de inteligencia artificial que, según Genesis, es el primer "cerebro" que dota a un robot de capacidades de manipulación física comparables a las humanas. GENE permite movimientos no preprogramados, adaptación al entorno, memoria y planificación de tareas de varios pasos, a imagen de un agente de IA con cuerpo.
Fundada en 2025 y con sede en Palo Alto, California, Genesis AI captó 105 millones de dólares en su última ronda, con la participación de Khosla Ventures y Eric Schmidt. La producción de Eno está prevista para finales de 2026, dirigida primero a clientes industriales, después al sector servicios (hoteles, hospitales) y, en última instancia, al consumidor particular. La compañía no ha revelado el precio.
