Garmin lanzará el 24 de julio en España la CIRQA Smart Band, su primera pulsera inteligente sin pantalla, a un precio de 199,99 euros. El dispositivo, con dos tamaños, correa de tela adaptable a muñeca o brazo, 14,8 gramos de peso y hasta diez días de autonomía, centraliza toda la información en la aplicación móvil Garmin Connect y solo incorpora un botón lateral configurable para iniciar actividades. La pulsera mide de forma continua frecuencia cardiaca, estrés, saturación de oxígeno, temperatura de la piel, pasos y calorías, e incluye funciones como Body Battery, edad fisiológica, seguimiento del ciclo menstrual y embarazo, y estimaciones retrospectivas de ovulación.
En el ámbito del sueño, ofrece puntuación global, detección de siestas, fases, regularidad horaria, ritmo circadiano, VFC y alarma inteligente por vibración, aunque no permite diagnosticar apnea ni otros trastornos. Para el entrenamiento, registra más de 80 actividades, calcula predisposición, estado de entrenamiento, VO2 máximo e incluye un modo adaptado para usuarios de silla de ruedas, aunque depende del GPS del teléfono en exteriores.
Garmin comercializa la pulsera sin suscripción obligatoria, aunque algunas funciones avanzadas de IA, nutrición y meditación requieren Garmin Connect+. La CIRQA se sitúa en el segmento de pulseras sin pantalla donde compite con la Fitbit Air (99,99 euros), la Polar Loop (179,90 euros) y otras como la Amazfit Helio Strap, diferenciándose de Whoop por no exigir membresía para acceder al producto.
