Galaroza, un vergel serrano onubense para recorrer a pie, en bici o a caballo

Fuentes: Andando, en bici o a caballo, las rutas en torno a este pequeño pueblo onubense ofrecen encinas, alcornoques, castaños y numerosos arroyosT2

Galaroza, un pequeño municipio enclavado en el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, en la provincia de Huelva, se consolida como uno de los destinos más completos para el turismo rural y de naturaleza en el sur peninsular. Su casco urbano, declarado Bien de Interés Cultural, conserva la arquitectura serrana tradicional con calles empedradas y casas blancas de teja, y sirve como punto de partida ideal para explorar un entorno declarado Reserva de la Biosfera.

El territorio que rodea la localidad combina extensos bosques de encinas, alcornoques y castaños centenarios con arroyos y el río Múrtiga, un ecosistema en el que el cerdo ibérico se cría en libertad alimentándose de bellotas. La red de senderos, que suma cientos de kilómetros, admite múltiples modalidades: rutas a pie, en bicicleta de montaña o a caballo, con opciones para principiantes y caminantes expertos.

Entre los recorridos más populares figura la Ruta del Bosque Encantado, de seis kilómetros, que une Galaroza con Fuenteheridos bajo la sombra de castaños y permite avistar burros, ovejas y cerdos en libertad. Para perfiles más exigentes, el sendero que llega desde Cortelazor ofrece 15 kilómetros con vistas panorámicas y atraviesa el barranco del Dundún. También existen itinerarios circulares como el Rumor del Agua, centrado en el río Múrtiga, y conexiones con Castaño del Robledo, Jabugo o La Nava. Se organizan, además, excursiones ecuestres guiadas adaptadas a todos los niveles. Tras la jornada, el visitante puede visitar la iglesia de la Purísima Concepción o la ermita de Santa Brígida y degustar el jamón ibérico de bellota, embutidos, setas y quesos artesanales. Iniciativas locales promueven el senderismo como motor económico mediante actividades guiadas gratuitas.