El físico teórico Rikab Gambhir publica un artículo de opinión en el que critica la capacidad de OpenAI para generar automáticamente manuscritos matemáticos y físicos. El autor, quien no es matemático, argumenta que la IA ha resuelto el problema de la generación de contenido académico, permitiendo a los científicos centrarse en la validación de resultados en lugar de la creación de texto. Gambhir compara esta situación con la biblioteca de Borges, donde la cantidad de datos supera a la capacidad humana de comprensión. El texto sostiene que la comunidad académica prioriza la acumulación de hechos potenciales sobre la claridad y la corrección, una dinámica que la IA amplifica al eliminar las ineficiencias de la escritura y la comprensión humana. El autor concluye que, al delegar la curiosidad y la creatividad en máquinas, la humanidad puede optimizar su productividad, aunque advierte que esto podría llevar a una sociedad donde la ciencia se reduce a la generación de datos no leídos.
