El Ayuntamiento de Frías de Albarracín, en la Sierra de Albarracín (Teruel), ha puesto a licitación la gestión de su horno municipal y una vivienda para evitar el cierre de la panadería local. La oferta, publicada el 21 de septiembre, consiste en arrendar el local de 130 metros cuadrados por 100 euros anuales más IVA y una casa por 150 euros mensuales. El contrato, de dos años con prórroga máxima de 10, exige que el adjudicatario tenga residencia en el pueblo y carnet B. Esta iniciativa forma parte de la estrategia de Aragón para retener población mediante el Fondo de Cohesión Territorial, que financia la rehabilitación de viviendas para nuevos residentes. Frías cuenta con 109 habitantes y se encuentra a una hora de Teruel. El caso se enmarca en una tendencia regional donde pueblos como Olvés (Zaragoza) o Lledó (Teruel) ofrecen vivienda a cambio de gestionar servicios básicos, como bares o panaderías, para sostener la actividad comercial en zonas despobladas.
