La periodista Linda Geddes ha revelado que un individuo ha estado utilizando su nombre y correo electrónico para suplantar su identidad y obtener pagos por artículos de ciencia que no escribió. El fraude comenzó cuando un editor de la revista Nature contactó a Geddes para verificar si ella había enviado propuestas de historias, descubriendo que el impostor había utilizado su nombre para hacer sus peticiones. Este incidente se suma a una serie de eventos recientes, incluyendo la suplantación de Caroline Williams, una excolaboradora de Geddes, quien también fue pagada por publicar un artículo bajo su nombre en la revista Science.
La investigación de Geddes reveló que el impostor utiliza una dirección de recuperación de Gmail enmascarada, un patrón que también se asocia con el correo de Fake Caroline. El New York Post, donde Geddes publicó el artículo original, ha retirado el contenido y ha remitido el caso a las autoridades. Expertos en seguridad como Dr. Simon Miller de Cifas señalan que este tipo de fraude, que combina la identidad de personas establecidas con la ayuda de inteligencia artificial para generar textos convincentes, es inusual y difícil de detectar. El caso no es aislado; otros profesionales, como el profesor Eric Topol, han reportado que su nombre aparece en publicaciones científicas o libros que no crearon. La creciente adopción de IA generativa está facilitando estas suplantaciones, eliminando las señales de alerta tradicionales y poniendo en riesgo la credibilidad profesional de los periodistas y la integridad de las publicaciones científicas.
