Un pirata informático que se hace llamar ZeroBytes aseguró el miércoles en un foro frecuentado por ciberdelincuentes haber sustraído cerca de 680.000 filas de datos extraídos de una herramienta interna de la Dirección General de Finanzas Públicas francesa. El Ministerio confirmó la intrusión al día siguiente, aunque el ataque no es reciente: se remonta al 26 de junio y la administración lo detectó y lo detuvo entonces, sin hacerlo público.
Los datos robados incluyen nombres, fechas de nacimiento, direcciones e información del registro de la propiedad y catastral, y afectan a unas 390.000 personas físicas y 285.000 empresas. No se han sustraído contraseñas ni datos bancarios, según las primeras pesquisas.
ZeroBytes afirma haber saltado de servidor en servidor hasta obtener acceso por VPN, lo que le permitió entrar en varias herramientas internas. La versión oficial lo describe como un robo de identidad que facilitó un acceso no autorizado. En los mismos foros circula una segunda filtración que afectaría a unos 2 millones de propietarios, aunque aún no está confirmada oficialmente.
La ANSSI, agencia estatal de ciberseguridad, investiga el caso y se ha notificado a la CNIL como obliga la ley. No es la primera brecha del año: entre finales de enero y mediados de febrero, unos piratas accedieron fraudulentamente a 1,2 millones de cuentas bancarias en la base FICOBA usando credenciales comprometidas de un empleado.
El texto recomienda desconfiar de correos, SMS y llamadas que suplanten a Hacienda, aunque incluyan datos personales reales, y queda pendiente cuándo recibirán los 680.000 afectados la notificación individual sobre la exposición de sus datos.
