El Banco de Francia (BdF) ha repatriado la totalidad de su oro que se encontraba almacenado en la Reserva Federal de Nueva York, reemplazándolo con oro de estándares modernos ubicado en sus bóvedas de París. La operación, completada entre julio de 2025 y enero de 2026, involucró la venta de las barras de oro estadounidenses y la adquisición de nuevas en Europa, evitando así el transporte y refinado del metal precioso. Esta decisión, según el gobernador del BdF, François Villeroy de Galhau, no tiene motivaciones políticas, sino que se basa en la optimización de los estándares del oro.
La medida, impulsada por una auditoría interna, permitió al Banco de Francia obtener una ganancia de capital de 13 mil millones de euros (aproximadamente 15 mil millones de dólares), contribuyendo a un beneficio neto de 8.1 mil millones de euros para el año fiscal 2025, en contraste con una pérdida neta de 7.7 mil millones de euros en 2024. Francia, uno de los mayores poseedores de oro a nivel mundial, había mantenido una pequeña parte de sus reservas en Nueva York desde la década de 1920. Actualmente, las reservas totales de oro de Francia, que ascienden a aproximadamente 2,437 toneladas, se encuentran completamente resguardadas en la bóveda subterránea de La Souterraine. El BdF aún tiene 134 toneladas de oro que actualizar a los estándares modernos, con el objetivo de completarlo para 2028.
