Francia ha iniciado pruebas en carretera de dos vehículos equipados con el sistema de asistencia a la conducción Full Self-Driving (FSD) de Tesla, según confirmó el ministro de Transportes, Philippe Tabarot, en declaraciones recogidas por Reuters. El objetivo es evaluar el comportamiento del sistema en las carreteras francesas antes de la votación europea que decidirá si la tecnología se autoriza en el resto de países del bloque, incluida España.
Los ensayos, que podrían aportar resultados entre mediados y finales de septiembre, servirán para contrastar los datos de Tesla y la aprobación provisional concedida en abril por la autoridad vial neerlandesa (RDW). Francia busca comprobar aspectos como el respeto a los límites de velocidad y la eficacia de las alertas de atención al conductor.
El FSD es un sistema avanzado de asistencia —no de conducción plenamente autónoma— que permite acelerar, frenar y girar el volante, pero exige la supervisión constante del conductor y mantiene las manos cerca del volante. Emplea un sistema de inteligencia artificial basado en visión con cámaras de 360 grados y puede activarse desde la aplicación para que el coche se desplace hasta el usuario.
El Ministerio de Transportes confía en que las pruebas aclaren las cuestiones pendientes con Tesla y permitan avanzar hacia la homologación europea. La posición francesa en esa votación será determinante: una evaluación positiva facilitaría el despliegue del FSD en mercados como el español, mientras que un resultado negativo podría bloquearlo.
