Las autoridades francesas ordenaron la evacuación total de la península de Cap Ferret, en el municipio de Lège-Cap Ferret, al suroeste del país, mientras cientos de residentes y turistas abandonan la zona en barco para escapar de un incendio forestal que lleva días activo en la región de Gironde. El fuego, iniciado el martes en Saumos, quemó 8.700 hectáreas (unas 21.500 acres) y siguió avanzando durante la noche. La prefecta Sophie Brocas decretó la "fase final" de la evacuación en la madrugada del viernes: los habitantes deben salir por la carretera principal hacia Burdeos, y se han habilitado embarcaciones entre las 07:00 y las 10:00 locales desde cuatro embarcaderos. El presidente Emmanuel Macron calificó la noche del jueves la situación como "muy tensa", especialmente en Gironde, y anunció que Francia solicitó ayuda a la Unión Europea; en breve llegarán aeronaves de Croacia, Portugal, la República Checa y Eslovaquia. El martes fallecieron dos bomberos combatiendo las llamas cerca del aeropuerto de Burdeos y hasta la mañana del viernes no se habían reportado nuevos heridos. En paralelo, el gobierno de España declaró una emergencia nacional por incendios fuera de control en varias zonas próximas a Madrid: Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias, en la región madrileña, y Burgohondo, en Ávila. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, justificó la medida ante la gravedad de los focos activos.
