La ministra francesa de Sanidad, Stéphanie Rist, ha informado este viernes de que Francia registró al menos 2.025 muertes relacionadas con las altas temperaturas durante la semana del 22 al 28 de junio, en pleno episodio de calor sin precedentes con termómetros en máximos históricos. Rist, en una entrevista en TF1, explicó que el recuento procede únicamente de certificados de defunción electrónicos, que representan en torno al 60% del total, por lo que las cifras son provisionales y se actualizarán cuando se incorporen los certificados en papel.
Según los datos de Santé Publique France, los fallecimientos de esa semana crecieron cerca de un 30% respecto a la anterior, aunque la agencia precisa que no todos pueden atribuirse directamente a la ola de calor y que el incremento se utiliza como indicador orientativo del impacto en la mortalidad. El perfil de las víctimas muestra un aumento notable en mayores de 45 años y un incremento significativo de los fallecimientos发生在 el propio domicilio, lo que, según la ministra, evidencia la necesidad de reforzar la atención a las personas que viven solas durante episodios de calor extremo.
