Un equipo de arqueólogos de la Universidad de Cantabria ha utilizado modelos de fotogrametría en 3D para reconstruir al milímetro la estructura I-A, una vivienda del Paleolítico situada en la cueva de la Garma, en Ribamontán al Monte. Este hallazgo, fechado en el Magdaleniense medio hace aproximadamente 16.500 años, representa uno de los espacios domésticos mejor preservados de Europa gracias a un desprendimiento de roca que selló la entrada de la galería inferior durante la última glaciación.
La estructura, de planta subcircular de cinco metros cuadrados, fue construida por humanos magdalenienses que aprovecharon la geomorfología de la cueva, utilizando bloques de caliza y estalagmitas para fijar el suelo. En su interior, la presencia de una hoguera y pesadas pieles procesadas indica que se trataba de un refugio de uso esporádico, no de una residencia permanente. El estudio, publicado en 2025 y difundido en septiembre de 2026, ha permitido registrar más de 4.600 restos, incluyendo herramientas de sílex e industria ósea, sin alterar el suelo intacto. Este método digital permite analizar las actividades cotidianas de los ocupantes, como el procesamiento de presas y la fabricación de utensilios, ofreciendo una visión detallada de la vida en la Edad de Piedra.
