Un nuevo análisis con Wireshark sobre Firefox 155, publicado seis meses después de una primera prueba, confirma que el llamado interruptor de IA del navegador desactiva las funciones generativas pero deja intactas la telemetría y la publicidad. El artículo compara el comportamiento de dos perfiles recién creados: uno en estado predeterminado y otro con la opción "Block AI Enhancements" activada. Firefox 155 ha reducido las conexiones en su primer arranque —de 25 a 14 hosts TLS— respecto a la versión 148, aunque esa mejora no depende del interruptor. El propio interruptor ha crecido: ahora fija once preferencias en lugar de nueve, al añadir el bloqueo de "Smart Window" y del machine learning en extensiones, y cubre seis áreas: traducciones, textos alternativos de PDF, grupos de pestañas con IA, puntos clave en previsualizaciones, Smart Window y barra lateral.
El texto aprovecha el ensayo reciente del consejero delegado Anthony Enzor-DeMeo, titulado "Trust is earned. Consent is asked. AI skipped both.", para contextualizar el cambio. En él, el CEO admite que apenas un 1% de los usuarios desactivó toda la IA y un 3% funciones individuales, datos que el autor y varios comentaristas de LinkedIn reinterpretan como síntoma de una interfaz que esconde el control en lugar de medir el rechazo real. En conjunto, la pieza sostiene que Mozilla vende elección y agencia, pero su arquitectura predeterminada sigue recopilando datos y el interruptor no es una llave maestra, por lo que convendría ampliarlo o añadir uno específico para telemetría y publicidad.
