Finlandia ordena detener la construcción de dos centros de datos de Google

Fuentes: Finland orders halt to work on two Google data centres, xataka.com, theguardian.com

Finlandia ha ordenado la suspensión inmediata de la construcción de dos centros de datos de Google en las regiones de Muhos y Kajaani, una decisión que marca un punto de inflexión en la expansión de la infraestructura de inteligencia artificial en Europa. La Agencia Finlandesa de Licencias y Supervisión (LVV) dictó esta medida el pasado martes debido a que la filial de Google, Tuike Finland Oy, llevó a cabo la tala de árboles y la preparación del terreno en 330 hectáreas en Muhos y casi 200 en Kajaani antes de completar la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), un documento de obligado cumplimiento legal. Según la LVV, estas acciones constituyen una alteración significativa del medio ambiente que no estaba justificada en la fase de preparación, lo que obligó a la agencia a suspender las obras hasta el 23 de octubre.

El contexto de esta decisión es particularmente delicado. Hace apenas un mes, Google anunció una inversión récord de 13.000 millones de euros en Finlandia para 2027 y 2028, la mayor inversión única de la compañía en el continente. Este plan, descrito por la empresa como su mayor apuesta en Europa, incluye la construcción de nuevos centros en Kajaani, Muhos y Vaala, así como la ampliación de la instalación existente en Hamina. La compañía argumentó que esta infraestructura es crucial para satisfacer la creciente demanda de sus servicios, incluyendo búsqueda, mapas y su asistente de IA, Gemini. Además, Google aseguró que la fase de construcción generará más de 37.000 empleos y aportará un promedio de 3.600 millones de euros anuales a la economía finlandesa. Para garantizar el suministro eléctrico necesario, la empresa firmó un acuerdo de 22 años con la compañía energética Fortum para comprar hasta el 50% de la producción de la central nuclear de Loviisa, asegurando así la operación de la planta hasta 2050.

Sin embargo, la reacción de las autoridades y la sociedad civil ha sido contundente. Tommi Muilu, jefe de medio ambiente de la LVV, detalló que las obras suspendidas incluían la eliminación de árboles y la capa de suelo superior, la construcción de carreteras y el almacenamiento, y modificaciones en los canales. La agencia ha exigido a Tuike Finland que presente una explicación detallada sobre cómo procederá hasta el 14 de octubre, amenazando con iniciar procedimientos de aplicación de la ley si no cumple con la orden. Hanna Halmeenpaa, presidenta de la Asociación Finlandesa de Conservación de la Naturaleza, advirtió que se han talado sitios naturales que deberían preservarse, llamando a la suspensión de las obras mientras se examinan los requisitos ambientales.

Google ha respondido a la situación con una postura de cumplimiento, aunque reconoce la falta de alineación con sus propios estándares. Sondre Ronander, responsable de comunicación de Google para Finlandia y Noruega, declaró a Helsinki Times: "Comprendemos la preocupación que ha generado la situación. En este caso, no hemos estado a la altura de los altos estándares que nos hemos fijado". La empresa afirmó haber actuado de buena fe bajo la Ley Forestal, haber realizado sondeos de la naturaleza y haber implementado medidas para proteger áreas de alto valor ambiental. Google añadió que está avanzando en sus planes de paisajismo y biodiversidad, que incluyen el plantado de árboles en 130 hectáreas en Muhos.

Este incidente no es aislado en el contexto global. La expansión de los centros de datos en Europa está generando una creciente tensión entre la necesidad de infraestructura digital y la protección del medio ambiente. Finlandia, con su clima frío y su abundante electricidad de origen verde, se ha convertido en un destino atractivo para los desarrolladores, ya que las bajas temperaturas reducen el consumo energético necesario para el enfriamiento de los servidores. No obstante, el Instituto de Recursos Naturales de Finlandia (LUKE) ha señalado que los bosques del país dejaron de absorber más dióxido de carbono del que emiten el uso del suelo en 2021, lo que subraya la importancia crítica de cada hectárea de bosque. Mientras tanto, la AIE proyecta que el consumo de los centros de datos se duplicará hasta alcanzar los 945 TWh en 2030, con la IA como principal responsable. La decisión de Finlandia de frenar en seco la construcción de estos centros refleja una postura regulatoria firme ante los riesgos ambientales, estableciendo un precedente sobre los límites de la expansión tecnológica en regiones con ecosistemas frágiles y regulaciones estrictas.