El Relativistic Heavy Ion Collider (RHIC) del Brookhaven National Laboratory, financiado por el Departamento de Energía de EE. UU., ha concluido su programa de 25 años con la finalización de su última serie de colisiones el 6 de febrero de 2026. Durante este tiempo, RHIC ha realizado experimentos pioneros sobre la estructura de la materia, el espín del protón y ha impulsado avances tecnológicos en aceleradores, detectores y computación. La serie final generó el conjunto de datos más grande hasta la fecha, incluyendo colisiones de iones de oxígeno, protones y oro, que proporcionarán información crucial para comprender el plasma de quarks y gluones (QGP), una forma de materia que existió poco después del Big Bang. El experimento sPHENIX, el detector más reciente del RHIC, recolectó más de 200 petabytes de datos, un volumen sin precedentes. Los resultados de RHIC han revelado que el QGP se comporta como un líquido con una viscosidad extremadamente baja, desafiando las predicciones iniciales. El cierre de RHIC marca un hito antes de la construcción del Electron-Ion Collider (EIC), que reutilizará componentes del RHIC y continuará la investigación en física nuclear.
