Ferrari ha registrado en la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO) un sistema de paneles fotovoltaicos enrollables integrados en el techo del vehículo, que se despliegan automáticamente cuando el coche está apagado y aparcado. El mecanismo, alojado en una cavidad interior, permite extender un panel hacia el parabrisas para generar sombra y otro desde la luneta trasera, orientado para captar mejor la luz solar, mediante un elemento en forma de U y dos varillas de apoyo.
La patente describe un doble uso del dispositivo: cargar la batería y reducir la temperatura interior del habitáculo. Incluye sensores y datos meteorológicos para decidir de forma autónoma cuándo desplegar o recoger el panel. Frente a la opción de integrar celdas solares fijas en el techo, Ferrari opta por un diseño enrollable que amplía la superficie fotovoltaica útil.
El sistema presenta limitaciones evidentes: solo opera con el vehículo detenido, depende de las condiciones climáticas, la orientación y las horas de sol. Hyundai, que ya prueba esta tecnología, afirma que su techo solar puede reponer entre el 30 % y el 60 % de la batería diaria en condiciones ideales, algo poco habitual en la práctica. La patente llega tras el lanzamiento del Ferrari Luce, su primer eléctrico, pensado como coche de uso cotidiano, lo que sugiere una mayor preocupación por la gestión de la autonomía y la carga en la estrategia de la marca.
