La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha anunciado un cambio en su política de etiquetado que permite a las empresas de alimentos indicar en sus productos la ausencia de colorantes artificiales, incluso si utilizan colorantes naturales. Anteriormente, las empresas solo podían realizar esta afirmación si no añadían ningún color, independientemente de su origen. Este cambio, comunicado a la industria a través de una carta, busca ofrecer mayor flexibilidad en el etiquetado y se produce en un contexto de creciente presión para reducir el uso de colorantes derivados del petróleo en la cadena alimentaria.
La FDA también ha aprobado nuevos colorantes naturales, incluyendo el extracto de remolacha (beetroot red) y ha ampliado el uso del extracto de espirulina, sumando seis nuevas opciones de colorantes naturales aprobadas bajo la administración actual. Si bien los colorantes naturales se extraen de fuentes vegetales, especias o insectos, su procesamiento industrial puede implicar el uso de solventes y no están tan regulados como los colorantes artificiales, planteando interrogantes sobre su seguridad y salud. Es importante destacar que, independientemente de su origen, los colorantes alimentarios son puramente cosméticos y su uso suele indicar alimentos altamente procesados. La medida podría impactar las ventas de la industria, ya que los colorantes naturales a menudo requieren mayores cantidades para lograr el mismo tono que los sintéticos.
