El presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), Brendan Carr, ha lanzado la “Campaña de Promesa de América”, instando a las emisoras a transmitir programación patriótica en apoyo del proyecto “Salute to America 250” del expresidente Donald Trump, con motivo del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos. Esta iniciativa, que se extiende desde ahora hasta al menos el 4 de julio, y que según Trump, se extenderá hasta 2026, ha generado controversia y críticas, especialmente considerando el historial de Carr en el uso de la FCC para fines políticos.
Carr, en un comunicado de prensa, invita a las emisoras a “voluntariamente” comprometerse a transmitir programación que promueva la educación cívica, el orgullo nacional y la historia estadounidense. Entre las sugerencias específicas, se incluyen comenzar cada día de transmisión con “El Himno Nacional” o el “Juramento de Lealtad”, emitir anuncios de servicio público (PSA) y segmentos cortos que destaquen historias locales inspiradoras y eventos históricos, integrar información sobre parques nacionales en las noticias, y reproducir música de compositores estadounidenses como John Philip Sousa, Aaron Copland, Duke Ellington y George Gershwin. También propone incluir anuncios diarios sobre “Este día en la historia de Estados Unidos”.
La iniciativa se presenta como “voluntaria”, pero Carr ha insinuado que las emisoras podrían cumplir con sus obligaciones de interés público al participar en la campaña. Esta declaración es particularmente significativa dado el historial de Carr de presionar a las estaciones de televisión para que cumplan con los estándares de interés público, lo que ha generado preocupaciones sobre la posible coerción.
La acción de Carr ha sido recibida con escepticismo y críticas. Según un artículo de Gizmodo, Carr ha sido acusado de “weaponizar” la FCC para servir a los objetivos de la administración Trump, incluyendo la eliminación de la palabra “independiente” de la declaración de misión de la agencia y amenazar a presentadores de programas nocturnos como Stephen Colbert. El artículo también señala su intento de revivir la “regla del tiempo igual”, una regulación que obliga a las emisoras a ofrecer tiempo de aire equivalente a diferentes puntos de vista políticos. Esta última acción ha sido interpretada como un intento de silenciar voces críticas.
La iniciativa de Carr ha sido calificada por algunos como un esfuerzo para promover una agenda política disfrazada de celebración patriótica. El artículo de Ars Technica destaca que el proyecto “Salute to America 250” fue anunciado casi un año antes de la fecha actual, y que Trump ha extendido la celebración hasta 2026, lo que sugiere una motivación más allá de una simple conmemoración.
La controversia se agrava por el historial de Carr de alinearse con los intereses de Trump y su tendencia a utilizar la FCC para perseguir objetivos políticos. La referencia a la celebración del 250 aniversario del Ejército de EE. UU. el año pasado, patrocinada por Coinbase, también ha generado críticas sobre la posible influencia de intereses corporativos en la programación de los medios.
En resumen, la “Campaña de Promesa de América” de Brendan Carr plantea interrogantes sobre la independencia de la FCC y el potencial uso de la agencia para promover una agenda política específica. Si bien la participación es voluntaria, la presión implícita y el historial de Carr sugieren que algunas emisoras podrían sentirse obligadas a participar, lo que podría tener un impacto significativo en la diversidad de voces y perspectivas en los medios de comunicación. El futuro de la campaña y su impacto en la programación de los medios de comunicación aún están por verse, pero la controversia que ha generado ya ha puesto de relieve las tensiones entre la celebración patriótica y la libertad de expresión.
