El FBI ha iniciado una investigación activa tras la afirmación de un grupo de hackers conocido como Shiny Hunters, quienes sostienen haber robado datos sensibles de aproximadamente 38.000 empleados de la agencia. Según el grupo, la brecha ocurrió la noche del lunes y permite acceder a información privada de todos los agentes, incluyendo nombres, números de identificación, direcciones, teléfonos y detalles de cónyuges, así como datos de candidatos a la contratación.
Los ciberdelincuentes, que se originaron en Francia, han publicado en la web oscura muestras de los datos robados y exigen al FBI retirar un aviso de mayo que los calificaba como 'actores de amenaza' que buscan dinero mediante suplantación de identidad. Shiny Hunters afirma no haber accedido a los sistemas con fines financieros, sino para controlar la narrativa pública. El FBI, que no ha respondido a las solicitudes de comentario, afirma estar trabajando con proveedores de terceros para mitigar riesgos y determinar si la brecha fue directa o a través de un tercero. Expertos en ciberseguridad señalan que este tipo de ataques buscan dañar la reputación de la organización y podrían provocar que el FBI persiga a los hackers, aunque el FBI no ha confirmado la violación de sus servidores internos.
