Conflow Power Group (CPG) ha presentado en Warwickshire las primeras farolas inteligentes del Reino Unido, denominadas iLamp. Según la empresa, funcionan con energía solar y pueden actuar como pequeños centros de datos distribuidos con capacidad para reconocimiento de matrículas y rostros. CPG asegura haber cerrado un acuerdo con el Gobierno del estado nigeriano de Katsina para suministrar 50.000 unidades.
La organización Big Brother Watch advierte de que estas infraestructuras pueden incorporar funciones adicionales con el tiempo, como análisis del modo de andar o detección de comportamientos sospechosos. Su responsable legal, Jasleen Chaggar, señala que muchos ayuntamientos son seducidos con promesas infladas que luego no se materializan. Rabih Bashroush, director del Centro de Inteligencia Artificial e Innovación en Datos de la Universidad de East London, descarta la viabilidad técnica: la energía generada en Reino Unido es "insignificante" y las grandes prestaciones de reconocimiento facial son, a su juicio, "publicidad sin fundamento".
Vecinos consultados en las proximidades del hospital de Warwickshire donde se han instalado las farolas se muestran, en general, indiferentes a la videovigilancia. Sí expresan, en cambio, un rechazo firme a la escucha ambiental por dispositivos personales. El reportaje deja abierta la cuestión sobre quién dispondrá de los datos recogidos y bajo qué criterios se ampliarán en el futuro las capacidades de estos dispositivos.
