Fans entregados y equipos de prensa desbordados: la pesadilla diaria de los publicistas de famosos

Fuentes: Hollywood Thrives on ‘Rabid’ Fans. For Publicists, They’re a Nightmare

Una pelea entre dos fans del actor Connor Storrie en las puertas del Hotel Meurice de París, durante la semana de la moda, ha reabierto el debate sobre el papel de los fandoms en la industria del espectáculo. El incidente involucró a Simone Cromer, creadora de la cuenta Club Chalamet, y a otra seguidora que la acusó de intentar agredir al actor. La pelea, cubierta por la prensa, ilustra el difícil equilibrio que los equipos de comunicación deben mantener entre los seguidores más entregados y sus clientes.

Según publicistas consultados por WIRED, los fandoms actuales son una espada de doble filo: generan ingresos y promoción gratuita, pero pueden volverse una amenaza si se sienten desatendidos o si actúan de forma agresiva. Expertas como Olivia Shalhoup, de Amethyst Collab, y Dawn Kamerling, de Press House, explican que los famosos caminan sobre una cuerda floja entre premiar la lealtad de los fans y poner límites a su comportamiento.

El caso de la cantante Chappell Roan, criticada en 2024 por decir que sus fans la hacían sentirse amada pero insegura, sirve como ejemplo de lo costoso que puede ser un error de cálculo. Las redes sociales han convertido la profesión en un trabajo de 24 horas, en el que los publicistas monitorizan comentarios en TikTok, Reddit e Instagram para anticipar crisis y proteger la seguridad física de sus clientes, que a menudo ven sus ubicaciones filtradas en cuestión de minutos.