La familia de Martha Avila, una abuela de 76 años que murió la semana pasada en Texas al impactar un Tesla Model 3 contra su vivienda a más de 110 km/h, ha presentado una demanda contra el conductor y contra Tesla. El conductor, Michael Butler, de 44 años, declaró a la policía que el sistema Full Self-Driving (Supervised) estaba activado en el momento del siniestro y que no mostraba signos de intoxicación. La demanda, registrada en el Tribunal de Distrito del condado de Harris, acusa a Tesla de diseñar una tecnología defectuosa e irrazonablemente peligrosa. Su yerno, Justin Barbour, que también estaba en la casa, resultó herido.
Tesla, que no respondió a WIRED, divulgó datos internos según los cuales Butler pisó el acelerador manualmente al 100% antes y después del impacto. El director de IA de la empresa, Ashok Elluswamy, difundió esa información, y el consejero delegado Elon Musk rechazó cualquier responsabilidad del sistema.
El caso se produce meses después de que un jurado de Florida declarase a Tesla responsable en un tercio de un accidente mortal con Autopilot y le impusiera 243 millones de dólares en daños. Expertos legales señalan que, aunque FSD funcione correctamente la mayor parte del tiempo, la confianza excesiva del conductor puede dejarle sin tiempo de reacción. La NTSB y la NHTSA han abierto investigaciones paralelas sobre el siniestro.
