Fallece John Addison Jr., influyente lógico de Berkeley

Fuentes: In Memoriam: John W. Addison Jr, my Phd Advisor.

Este artículo es un conmovedor tributo a John W. Addison Jr., un influyente lógico y profesor en UC Berkeley, fallecido en 2026. El autor, un antiguo alumno de doctorado, relata cómo Addison no solo le inspiró a estudiar lógica, sino que también moldeó su forma de pensar y abordar problemas, tanto en lógica como en informática.

Addison era conocido por su precisión y rigor, cualidades que el autor se esfuerza por emular. Su curso de lógica, centrado en la teoría de modelos, fue una introducción excepcional, a pesar de que el autor necesitó una excepción para inscribirse debido a su formación previa. Addison tenía la habilidad de crear exámenes desafiantes pero ingeniosos, como la famosa pregunta trampa: “Esta afirmación es falsa”.

Un momento crucial en la formación del autor fue la asignación de un problema de investigación sin resolver relacionado con la definibilidad y los conjuntos de puntos en el espacio de Baire. La sugerencia de Addison de leer un trabajo de Hartley Rogers, que abordaba un problema similar en teoría de números, resultó clave. A partir de ahí, el autor desarrolló una solución innovadora basada en juegos infinitos, una técnica que Addison le animó a explorar sistemáticamente. Esta investigación culminó en una disertación de 350 páginas que describía el tipo de orden de los conjuntos de Borel.

Addison fue un mentor generoso, dedicando tiempo a discusiones extensas y facilitando el contacto del autor con figuras prominentes de la lógica como Alfred Tarski, Stephen Kleene y Alonzo Church. El autor reconoce que esta experiencia le proporcionó un estándar excepcionalmente alto y una actitud de respeto y paciencia que no siempre es común en el mundo académico.

Aunque el autor posteriormente se dedicó a la informática, aplicando los principios aprendidos de Addison en el diseño del lenguaje de programación dataflow Lucid (donde los filtros se conceptualizan como máquinas de Turing continuas), siempre ha estado influenciado por sus enseñanzas. El autor concluye enfatizando la importancia de emular el estilo de Addison en su propia labor como supervisor de doctorado, transmitiendo su legado a la siguiente generación de académicos.