Fable 5 ha vuelto tres semanas después de que el gobierno estadounidense ordenara su apagón, pero con condiciones que cambian la relación entre Anthropic y Washington. El nuevo despliegue limita al 50% el uso semanal de los planes de pago, incorpora un clasificador de seguridad más agresivo y compromete a la empresa a compartir con el gobierno cada modelo futuro que avance de forma material la frontera de capacidad en seguridad nacional, incluyendo acceso anticipado antes del lanzamiento y cómputo dedicado para auditoría.
El origen del apagón, el 12 de junio, fue un informe de investigadores de Amazon que logró que Fable 5 identificase vulnerabilidades de software saltándose sus salvaguardas. Anthropic replicó el hallazgo con modelos menos potentes (Opus 4.8, GPT-5.5 y Kimi K2.7) y obtuvo el mismo resultado, lo que motivó la restricción. El 30 de junio se levantó, aunque el nuevo clasificador bloquea más peticiones inofensivas, sobre todo en programación, y redirige los rechazos a Opus 4.8, lo que en la práctica limita el techo real de uso.
El acuerdo convierte en permanente una colaboración que Anthropic mantenía desde hace casi dos años con agencias como el Tesoro o la Oficina Nacional de Ciberseguridad, con Fable y Mythos como primeros modelos en pasar por el nuevo protocolo. El gobierno se reserva el derecho a reimponer la licencia si las circunstancias cambian, sin definirlas. Queda por ver si el clasificador mejora su precisión sin perder firmeza y si OpenAI o Google firman acuerdos similares.
