Activistas de Extinction Rebellion (XR) atacaron en la noche del 16 de julio una obra del centro de datos hyperscale que Microsoft construye en la zona portuaria de Ámsterdam. El grupo asegura haber arrojado sobre los cimientos de hormigón armado recién vertidos globos de agua rellenos con una mezcla de peróxido de hidrógeno, ácido acético, sal y pintura acrílica. Según XR, el ácido degrada el hormigón, el peróxido acelera la oxidación del acero y la sal potencia el proceso.
La acción se suma a la campaña contra la construcción del centro de datos iniciada por el colectivo Geef Tegengas, que en junio ocupó accesos y maquinaria de la obra durante varias horas. El descontento social crece en Países Bajos por el impacto ecológico de estos recintos: un único centro de Microsoft en Middenmeer consume el 1% de toda la electricidad del país, según publicó esta semana el diario NRC. El portavoz de XR, Martijn Dekker, vinculó el ataque con la sequía que atraviesa el país y con el uso de agua para refrigerar instalaciones destinadas a inteligencia artificial.
En Estados Unidos, el grupo Data Center Watch documenta 75 proyectos de centros de datos, por valor de unos 130.000 millones de dólares, interrumpidos por oposición local solo en 2026. XR Países Países Bajos lleva desde 2022 bloqueando la autopista A12 más de cuarenta veces para denunciar los subsidios públicos a la industria fósil; el ataque a Microsoft marca un giro hacia la acción directa contra la infraestructura de los hyperscalers.
