Expertos descartan que China financie la oposición estadounidense a los centros de datos

Fuentes: China Didn't Make Americans Hate Data Centers

Funcionarios del Partido Republicano, inversores inmobiliarios y plataformas como OpenAI sostienen que el Gobierno chino financia e impulsa la creciente oposición local a los centros de datos en Estados Unidos. El informe de OpenAI difundido esta semana identificó una red de cuentas originadas en China que difundían mensajes contrarios a estas infraestructuras, y el senador Tom Cotton pidió al Departamento de Justicia que abra una investigación por una supuesta influencia del Partido Comunista Chino sobre la opinión pública. La empresa de análisis Graphika, que monitoriza el fenómeno desde hace un año, afirma no haber encontrado pruebas de campañas organizadas atribuibles a un actor extranjero y subraya que la conversación está liderada por actores estadounidenses.

Un informe del Bitcoin Policy Institute, citado por el inversor Kevin O'Leary y por legisladores republicanos, sostiene que existen conexiones financieras entre grupos opuestos a los centros de datos y el Gobierno chino. Expertos consultados por WIRED, como Kyle Chan, investigador de Brookings Institution, y Graham Webster, de Stanford, consideran que la tesis carece de sustento: las discusiones bilaterales sobre inteligencia artificial entre académicos chinos y estadounidenses son habituales, y los medios estatales chinos se limitan a replicar coberturas ya publicadas en prensa estadounidense. Más de la mitad de los estadounidenses apoya una moratoria al desarrollo de centros de datos, según una encuesta reciente de Heatmap, lo que muestra que el rechazo tiene raíces domésticas. Los analistas no descartan que actores extranjeros intenten amplificar en el futuro el descontento, pero piden cautela antes de atribuirle un impacto significativo.