Peter Ricketts, exconsejero de seguridad nacional y jefe civil del Foreign Office, ha instado a los ministros británicos a ser transparentes con el público sobre la amenaza inminente de Rusia, que podría derivar en pérdidas de vidas. Ricketts, quien asesoró a David Cameron, alertó sobre la escalada de los ataques híbridos de Vladimir Putin, que podrían dirigirse a sistemas bancarios, energía y suministro de agua. El exministro abogó por una mayor inversión en la resiliencia de estos sectores críticos.
Sus declaraciones se producen en un contexto de deterioro de las relaciones entre Estados Unidos y Ucrania, tras la suspensión de sanciones económicas por parte de Donald Trump y su sugerencia de que Ucrania necesita un nuevo líder. Ricketts rechazó las afirmaciones de Andy Burnham sobre su papel como puente entre Washington y Kiev, argumentando que la influencia británica es limitada en el actual clima político estadounidense. Sus advertencias se suman a las de Sir Ken McCallum, director de MI5, y al general Sir Roly Walker, quien advirtió sobre la necesidad de sacrificios militares y la preparación para conflictos armados. La comunidad internacional enfrenta ahora la presión de proteger infraestructuras clave británicas frente a ciberataques y amenazas físicas.
