El exdirector de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA) Keith Alexander advirtió que los controladores de sistemas de agua y otras infraestructuras críticas no deberían estar expuestos a internet, tras los ciberataques sospechosos contra plantas de tratamiento de agua estadounidenses atribuidos a actores vinculados a Irán. La alerta se produjo poco después de que se conocieran intentos de intrusión en varias instalaciones municipales, en los que los atacantes habrían manipulado interfaces de sistemas de control industrial. Alexander, que dirigió la NSA entre 2005 y 2014 y actualmente preside la firma de ciberseguridad IronNet, sostuvo que estos dispositivos deben operar en redes aisladas o segmentadas, con acceso remoto fuertemente limitado y autenticación reforzada, una postura alineada con las guías del CISA y el FBI. Las autoridades estadounidenses habían detallado previamente que el grupo hacktivista Cyber Av3ngers, asociado al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica iraní, atacó en 2023 varias plantas de agua en Estados Unidos e Israel aprovechando contraseñas débiles y equipos sin parches. La recomendación del exmandatario llega en un contexto de creciente presión sobre operadores municipales, muchos de los cuales gestionan sistemas obsoletos con presupuestos limitados. Expertos del sector subrayan que la medida más efectiva es combinar la segmentación de red con auditorías periódicas y formación al personal, en lugar de depender solo de la detección de amenazas.
