Un empleado de Apple con 16 años de antigüedad, Toby Boardman, presentó una demanda laboral en la Corte Superior de San Francisco en la que afirma que fue despedido el 11 de junio de 2024 tras negarse a transmitir a AT&T los IMEI de dispositivos de clientes sin la autorización preceptiva. Boardman, ingeniero de sistemas empresariales en el equipo de soporte a operadores, alega que durante al menos tres años el representante de Apple asignado a AT&T no exigía a la operadora una autorización del cliente antes de solicitar y recibir números de serie y sus IMEI correspondientes, dato que las políticas internas de Apple consideran información personal identificable. Estas transferencias se realizaban, según la queja, mediante correos electrónicos no cifrados, en lotes que llegaban a incluir 1.000 dispositivos. Boardman sostiene que reportó la práctica a su responsable, Meg Fisher, y al departamento legal de Apple sin obtener respuesta escrita, y que Fisher le pidió «dejar de dar la lata». La empresa, que presentó una negativa general en marzo de 2026, argumenta que el despido obedeció a motivos de rendimiento y «causa justificada». La jueza Rochelle East fijó el juicio con jurado para el 15 de noviembre de 2027. Ningún tribunal ha constatado por ahora un uso indebido de datos ni la ilegalidad de los despidos descritos. El expediente público no contiene aún los correos ni la política interna invocada por el demandante.
