Europa podría quedarse sin combustible para aviones en unas seis semanas si la tensión en el Estrecho de Ormúz, crucial para el suministro energético global, no se resuelve, advirtió el director de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol. La situación, calificada como una “dire strait” por Birol, amenaza con provocar cancelaciones de vuelos y un impacto económico significativo, especialmente en países en desarrollo. Casi el 20% del petróleo mundial se transporta a través del Estrecho de Ormúz, y su bloqueo, ya sea por conflicto o por la aplicación de peajes por parte de Irán, está generando un aumento en los precios de la gasolina, el gas y la electricidad. Algunas aerolíneas, como KLM y easyJet, ya están recortando vuelos debido al aumento de los costos del combustible. Según Birol, la situación podría llevar a una desaceleración económica o incluso a una recesión en algunos países, y la recuperación total de la producción de energía, incluso con un acuerdo de paz, podría tardar hasta dos años debido a los daños sufridos en las instalaciones energéticas de la región. La AIE ha instado a una solución incondicional para garantizar el flujo libre de petróleo y evitar que se establezca un precedente peligroso para otras vías marítimas vitales.
