Un estudio internacional publicado en Royal Society Open Science revela que la personalidad de los caballos no depende exclusivamente de la genética, la edad o la raza, sino que está sistemáticamente ligada a las condiciones de alojamiento, la frecuencia de entrenamiento y la calidad de la relación con sus propietarios. La investigación, liderada por Océane Liehrmann de la Universidad de Turku (Finlandia) y la Universidad Sueca de Ciencias Agrícolas, analizó datos de 2.257 propietarios y 2.767 caballos en Europa y Norteamérica durante 2023-2024.
Los resultados identificaron cuatro dimensiones de personalidad, destacando que los caballos alojados en soledad puntúan más bajo en sociabilidad equina que aquellos que conviven en manada o pareja. Además, la estabilidad de la relación humana influye en la sociabilidad: los caballos con el mismo propietario durante más de diez años puntúan un 12% más alto que aquellos con menos de un año de convivencia. La frecuencia de equitación también se asocia con la calma; los caballos montados de 4 a 7 veces por semana muestran mayor atención y menor neuroticismo. Aunque el estudio es transversal y no establece causalidad, los autores concluyen que diseñar entornos que fomenten la socialización y relaciones estables puede mejorar el bienestar y el desarrollo de la personalidad equina.
