Un equipo de investigadores de la Universidad Federico II de Nápoles, la Sorbona de París y la Universidad del Sur de Dinamarca ha propuesto un mecanismo teórico que permitiría a un agujero negro dividirse en dos fragmentos más pequeños. Este hallazgo, publicado en Physical Review D, desafía la intuición física tradicional que consideraba imposible tal proceso debido a la segunda ley de la termodinámica. Según la ley, la entropía de un sistema aislado debe aumentar, y como la entropía de un agujero negro es proporcional al área de su horizonte de sucesos, su división reduciría dicha entropía, lo que parecía prohibido.
Los autores argumentan que la clave reside en la rotación extrema. Si un agujero negro gira a velocidades cercanas al límite permitido por la física, parte de su masa se convierte en energía cinética. Al dividirse, el momento angular podría transferirse de la rotación sobre sí mismo a una órbita orbital entre los dos fragmentos, recuperando así la masa y evitando la disminución de la entropía. Además, el estudio considera parámetros como la gravedad modificada o la existencia de dimensiones adicionales. Los científicos estiman que este fenómeno sería más probable en agujeros negros primordiales, aunque se trata de un cálculo teórico sin evidencia observacional actual. Este resultado sugiere que las leyes de la relatividad general podrían tener lagunas que aún no se han resuelto experimentalmente.
