Un nuevo estudio publicado en la revista Nature Astronomy revela que el sistema solar presenta una inestabilidad terminal y podría ser destruido por completo en un plazo de seis mil millones de años. Los investigadores, liderados por Konstantin Batygin de la California Institute of Technology, modelaron la evolución futura del sistema solar a medida que el Sol se convierte en una enana roja y finalmente colapsa en una enana blanca. A diferencia de las simulaciones anteriores que sugerían que los planetas exteriores sobrevivirían durante 100 mil millones de años, los nuevos modelos indican que los objetos exteriores podrían ser lanzados a un caos fatal durante la fase de enana roja y no sobrevivir más de un milenio después de la transición a enana blanca. Esta conclusión refuerza la hipótesis de que el orden planetario es mortal, un concepto que Isaac Newton ya cuestionó siglos atrás.
Paralelamente, la comunidad científica ha avanzado en la comprensión de la historia de la vida en la Tierra. Un estudio liderado por Orin Lole Durbin, de la Universidad de Oxford y Virginia Tech, sugiere que los primeros animales aparecieron hace 800 millones de años, durante la era Tonian, mucho antes de la evidencia fósil del período Ediacara (574 millones de años). Utilizando el análisis de relojes moleculares en depósitos fósiles de China y Mongolia, los investigadores estiman que los ancestros metazoanos sobrevivieron a los episodios de 'Tierra de Nieve' (Snowball Earth). Además, se ha confirmado que los polos geográficos de la Tierra experimentan un 'derribo polar verdadero' (TPW) episódico, con movimientos de miles de millas en millones de años, un fenómeno que afecta la distribución de océanos y continentes y que también está influenciado por la actividad humana reciente, como la construcción de presas y el cambio climático antropogénico.
