Un estudio publicado en la revista npj Heritage Science ha identificado el pequeño escarabajo dibujado por Leonardo da Vinci en el Códice Arundel como una hembra de Meloe proscarabaeus. Los investigadores Marco A. Bologna y Alberto Zilli analizaron la anatomía del insecto, situada en el folio 36 recto junto a dibujos de dinámica fluvial, y determinaron que su abdomen hinchado, élitros cortos y ausencia de alas confirman la especie. La distribución geográfica de la especie, asociada a llanuras y zonas montañosas cercanas a Florencia, refuerza esta hipótesis frente a otras especies similares.
El análisis sugiere tres posibles motivaciones para el dibujo: Leonardo pudo haberlo encontrado en el campo, haberlo seleccionado por su condición de insecto no volador o reconocerlo como fuente de cantaridina, una sustancia tóxica y afrodisíaca conocida por sus usos medicinales en la Edad Media y el Renacimiento. Carlo Vecce, especialista en la obra de Leonardo, señala que el artista poseía una copia del Hortus Sanitatis, un tratado que documentaba estos usos. Aunque el estudio no descarta ninguna de las tres explicaciones, advierte que elegir una sin pruebas adicionales sería especulativo, manteniendo abierta la investigación sobre el motivo exacto de su inclusión en los cuadernos del artista.
