Un estudio liderado por la Universidad de Bristol en colaboración con la Universidad de Oxford ha analizado por primera vez la publicidad de productos dañinos durante la Copa Mundial de la FIFA, utilizando el superordenador Isambard-AI para procesar 172,6 horas de juego en vivo de los 104 partidos. La investigación, que abarca 2026, destaca que la exposición a marcas de alimentos no saludables, alcohol y apuestas fue omnipresente y difícil de evitar para los espectadores. Los datos indican que la publicidad integrada en el vídeo de los partidos, en lugar de los comerciales intermitentes, generó 267.000 millones de impresiones en el Reino Unido, representando el 39,3% del tiempo de juego en vivo. La mayoría de las marcas detectadas pertenecían a la categoría de alimentos y bebidas no saludables, que ocuparon el 70,4% de la publicidad, seguida por mercados de predicción y apuestas. Un punto crítico del informe es que la UEFA no utilizó la tecnología de reemplazo de publicidad virtual disponible para adaptar el contenido a las leyes nacionales, distribuyendo material con marcas de apuestas no licenciadas en más de 220 territorios. Los autores del estudio, incluido el Dr. Raffaello Rossi, instan a los gobiernos y reguladores a aplicar normas estrictas a la publicidad integrada en los deportes y a exigir a la FIFA el uso de estas tecnologías para proteger la salud pública, especialmente de los menores.
