El European Center for International Political Economy (ECIPE) advierte de que Europa está en riesgo de perder su liderazgo en la tecnología de telecomunicaciones debido a la sobreregulación y la lentitud en la implementación de 5G. Según un nuevo informe, la falta de capacidad de los operadores para generar beneficios sostenibles ha limitado la inversión en investigación y desarrollo, dejando a la industria europea con márgenes operativos de solo el 3% frente al 28% de los grandes proveedores de la nube en Estados Unidos.
El estudio señala que la transición a 6G no es solo un aumento de velocidad, sino la integración de la infraestructura de telecomunicaciones con centros de datos y inteligencia artificial para sistemas autónomos. Para lograr esto, se requiere un fuerte despliegue de 5G Standalone y redes privadas en campus industriales, áreas donde Europa se queda rezagada. Mientras China alcanza el 80% de conexiones en 5G Standalone y EE. UU. el 32%, ningún país de la Unión Europea supera el 10%. Además, la complejidad regulatoria, impuesta por normativas como el Data Act y la NIS2, encarece las operaciones y dificulta la innovación. Los expertos estiman un retraso de inversión de 200.000 millones de euros para la próxima década y piden una adaptación del marco legal para permitir modelos de negocio más rentables y acelerar la adopción de 5G Standalone como base para 6G.
