Esteras de yute y sisal: la alternativa histórica al aire acondicionado

Fuentes: Esteras de yute y sisal: la alternativa histórica al aire acondicionado

Antes de la generalización del aire acondicionado, las viviendas francesas combatían el calor mediante el uso estratégico de materiales de construcción y decoración. Según un estudio de 2018 de la investigadora Dominique Hervier, era tradición cubrir suelos y paredes con esteras finas de fibras vegetales como el yute, el sisal o el junco, sustituyendo a las alfombras de lana invernales. Esta práctica no buscaba enfriar activamente el aire, sino gestionar la inercia térmica del edificio. Los suelos de materiales densos absorbían el calor diurno para liberarlo gradualmente por la noche; las esteras finas actuaban como barrera protectora para evitar que ese calor residual afectara al cuerpo humano. Además, estas fibras vegetales ayudaban a regular la humedad ambiental, absorbiendo el vapor de agua del aire húmedo y facilitando la evaporación del sudor corporal, lo cual mejora la sensación térmica sin alterar la temperatura real. El método requería cerrar las ventanas durante las horas de mayor calor para evitar la entrada de aire caliente. Aunque no comparable en eficiencia con los sistemas modernos, esta técnica demuestra que la elección de materiales adecuados ha sido un pilar fundamental en la climatización pasiva durante siglos.