La Oficina del Censo de Estados Unidos proyecta que, por primera vez en la historia del país, la población de 65 años o más superará a la de menores de 18 años en torno a 2029, cinco años antes de lo estimado en las proyecciones de 2017, que situaban el cruce en 2034. En 1950 había casi cuatro menores por cada adulto mayor; en 2024 la diferencia entre ambos grupos se había reducido a unos 12 millones. Los mayores de 65 años han pasado de 12,3 millones en 1950 a 61,2 millones en 2024, mientras que la población menor de 18 años se mantiene en torno a 73,1 millones desde hace décadas. La cohorte del baby boom, la mayor esperanza de vida y una fecundidad por debajo de la tasa de reemplazo (en torno a 1,6 hijos por mujer) explican la convergencia. Ya en 2024, once estados y cerca de la mitad de los condados del país habían cruzado ese umbral. La proporción de mayores de 65 años alcanzaría el 24,4 % en 2060 y el 29,1 % en 2100, frente al 17,7 % y 16,4 % de menores, respectivamente. La ratio de personas en edad de trabajar (18-64) por cada mayor de 65 años pasaría de unas 3,4 actuales a cerca de 2,4 en 2060, lo que plantea presiones fiscales sobre programas como la Seguridad Social y Medicare. El artículo no resuelve si este envejecimiento es un problema o un logro de salud pública: depende de supuestos que los datos por sí solos no pueden decidir.
