Estados Unidos registró las dos primeras muertes por sarampión del año 2026. Se trata de dos personas no vacunadas residentes en el condado de Lancaster, en el centro-sur de Pensilvania, una zona con una población amish considerable. Las autoridades sanitarias del estado confirmaron el martes los fallecimientos, aunque no proporcionaron más detalles por privacidad, según reportaron Wired y Ars Technica.
El gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, calificó el sarampión como un "problema serio y creciente" en todo el país durante una conferencia de prensa. "La enfermedad y la muerte por sarampión son completamente prevenibles", declaró. "Ya tenemos las herramientas para protegernos a nosotros mismos y a nuestras familias de esta enfermedad, que es una de las más contagiosas que existen".
Pensilvania ha reportado 393 casos de sarampión en lo que va de 2026, la cifra más alta del estado en 35 años, con aproximadamente la mitad concentrados en el condado de Lancaster. Solo Utah y Carolina del Sur han registrado más casos este año en todo el país. Casi el 20 por ciento de los infectados en Pensilvania han requerido hospitalización. Las complicaciones graves del virus incluyen neumonía —principal causa de muerte en niños infectados— y encefalitis o inflamación cerebral, que puede derivar en sordera o discapacidad intelectual.
A nivel nacional, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) contabilizan casi 2,800 casos de sarampión en 2026, una cifra que supera los 2,289 casos de 2025 y está muy por encima de los 285 registrados en 2023. Se trata del mayor brote desde 1991. El año pasado, Estados Unidos ya había sumado tres muertes por sarampión: dos niños escolares no vacunados en Texas —aparentemente sanos— y un adulto también sin vacunar en Nuevo México. Antes de esos fallecimientos, el país no había reportado ninguna muerte por sarampión desde 2015.
La caída en las tasas de vacunación está detrás del resurgimiento. Estados Unidos había declarado el sarampión eliminado en 2000, tras años de campañas de inmunización que rompieron las cadenas de transmisión durante más de doce meses. Sin embargo, la cobertura nacional ha descendido a alrededor del 92 por ciento, por debajo del umbral del 95 por ciento necesario para evitar brotes. Datos recientes del CDC muestran que la vacunación entre los niños que ingresan a kindergarten disminuyó para todas las vacunas durante el último ciclo escolar, mientras que las exenciones no médicas alcanzaron un récord histórico del 4.2 por ciento.
En el condado de Lancaster, apenas el 87 por ciento de los niños que ingresan a kindergarten están completamente vacunados. En el conjunto de Pensilvania, la tasa cayó del 96.7 por ciento en 2017 al 92.7 por ciento en 2026, según el CDC.
Shapiro señaló la desinformación sobre las vacunas como uno de los principales impulsores de los casos en Pensilvania. La vacuna triple vírica (MMR) tiene una efectividad del 97 por ciento contra el sarampión cuando se administran las dos dosis, y los efectos secundarios graves son extremadamente raros en personas completamente vacunadas. Hasta la fecha, el departamento de salud estatal ha realizado 91 clínicas de vacunación emergentes y administrado más de 4,100 vacunas, una cuarta parte de ellas en el condado de Lancaster.
El gobernador también apuntó a la retórica del actual secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., conocido por su escepticismo hacia las vacunas y por impulsar una revisión del calendario de inmunización infantil. Kennedy declaró recientemente en CNN que los brotes de sarampión afectan "casi todas a comunidades religiosas que simplemente no vacunan". Shapiro respondió que el sarampión se ha detectado en 28 condados del estado y que no sería justo reducir el problema a una sola comunidad. Según el gobernador, él mismo rechazó una llamada de Kennedy en la que el secretario ofrecía ayuda para responder al brote, y le transmitió con franqueza que sus acciones y la retórica de la administración están teniendo un impacto negativo en las comunidades.
En medio del aumento de casos, el presidente Donald Trump firmó recientemente una orden ejecutiva para "separar" la vacuna combinada MMR, lo que implicaría pasar de dos a seis visitas al médico para completar la inmunización. Más de 210 organizaciones médicas y grupos de pacientes emitieron un comunicado oponiéndose a la medida, argumentando que dejaría a los niños menos protegidos y generaría mayor confusión entre las familias. La vacuna MMR está autorizada como inyección única desde 1971 y no existe base científica para separarla en tres vacunas distintas.
El sarampión es tan contagioso que el 95 por ciento de una comunidad debe estar vacunada para prevenir brotes. Con las tasas actuales a la baja y las exenciones al alza, los expertos consultados por ambas publicaciones anticipan que los contagios continuarán propagándose durante los próximos meses, especialmente en comunidades con baja cobertura. Las autoridades estatales y federales enfrentan el desafío de revertir la caída en la inmunización mientras los brotes se extienden a más condados y estados.
