Las bebidas vegetales representaron el 10,4% del volumen de leche vendida en los supermercados españoles en 2025, frente al 9,2% de 2023, según el informe de GFI Europe elaborado con datos de Circana. En cifras absolutas, el segmento facturó 354,9 millones de euros y movió 288,5 millones de litros, con la bebida de avena acaparando aproximadamente la mitad de las ventas.
España registra la cuota de consumo de bebidas vegetales más alta de Europa. Aunque la paridad de precio con la leche de vaca ha sido clave para incorporar estos productos a la cesta de la compra, dentro de la categoría las variedades baratas de soja pierden terreno mientras crecen las opciones premium y los formatos barista, lo que sugiere que el consumidor mantiene otras prioridades una vez que prueba el producto.
El avance de las bebidas vegetales contrasta con el retroceso de la carne vegetal, que ha perdido impulso por la percepción de artificialidad, el precio y la polarización política. Mientras grandes cárnicas retiran sus líneas plant-based, las centrales lecheras españolas siguen reforzando sus propias referencias de avena y soja. Expertos consultados señalan que el mercado alimentario español se ha convertido en un laboratorio de tendencias, tras casos previos como el de las cervezas sin alcohol.
