España se sitúa entre los veinte países mejor preparados del mundo para la expansión de la tecnología eSIM, según el Holafly Global eSIM Index 2026. El ranking, encabezado por Estados Unidos con 90,2 puntos, sitúa a España en el primer tercio de la clasificación, por detrás de referentes europeos como Estonia, Reino Unido, Suiza, Finlandia, Alemania, Países Bajos, Polonia y Dinamarca. El estudio concluye que la eSIM ya no es una tecnología emergente, sino una capacidad implementada a escala global, y que la diferencia entre mercados reside en las condiciones estructurales —disponibilidad de dispositivos, regulación y experiencia de usuario— más que en la capacidad técnica.
En el mercado español, la telefonía móvil alcanza una penetración del 155% y se ha reconfigurado tras la fusión de Orange y MásMóvil, que dio lugar a MasOrange como nuevo operador líder, junto a Movistar, Vodafone y Digi. Todos los grandes operadores ofrecen eSIM, pero con estrategias distintas: Movistar la integra en su ecosistema de hogar digital, Vodafone apuesta por OneNumber y MasOrange prioriza la activación sencilla. La Ley 25/2007, que exige identificación del titular en cualquier alta, ha obligado al sector a invertir en validación biométrica y videollamada.
El 45% de los smartphones activos en España ya es compatible con eSIM, una cifra que en los terminales comercializados por los grandes operadores alcanza el 85%. Holafly estima que simplificar los procesos de activación y eliminar barreras comerciales, como el cobro por duplicados, será decisivo para acelerar la adopción masiva.
