España ha expresado su crítica a una reunión económica previa organizada por Italia, Bélgica y Alemania, argumentando que dicha iniciativa socava los principios fundamentales de la Unión Europea. La reunión, a la que no fue invitada España, buscaba consensuar posturas sobre competitividad antes de la cumbre informal de los líderes de la UE celebrada este jueves en Bélgica. Según fuentes gubernamentales españolas, la reunión previa, que contó con la participación de 19 países europeos incluyendo Francia, aleja en lugar de acercar soluciones. Italia ha respondido que el presidente español Pedro Sánchez no planteó la cuestión de la falta de invitación durante una conversación con Giorgia Meloni.
Esta controversia se produce en un contexto de tensiones crecientes dentro de la UE sobre cómo abordar la competitividad, con Italia y Alemania liderando un bloque que busca reformas, desafiando la tradicional alianza económica entre Francia y Alemania. El canciller alemán Friedrich Merz y Meloni han formado una asociación que ha provocado una reunión de emergencia con el presidente francés Emmanuel Macron para evitar una imagen de división, y posponer la discusión sobre eurobonos a una cumbre futura.
