Red Eléctrica ha obtenido el visto bueno del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) para construir ocho compensadores síncronos de gran envergadura destinados a reforzar la estabilidad de la red eléctrica española. Esta medida, aprobada tras el apagón generalizado del 28 de abril de 2025, busca prevenir futuros colapsos ante la creciente penetración de energías renovables intermitentes, como la solar y la eólica, que generan variaciones bruscas en la frecuencia y la tensión.
A diferencia de las centrales térmicas o hidroeléctricas, estos equipos no producen electricidad para el consumo, sino que actúan como grandes motores eléctricos rotativos conectados a la red de transporte. Al girar libremente, almacenan energía cinética que liberan instantáneamente mediante inercia mecánica cuando ocurre una perturbación, como una caída repentina de generación. Esta capacidad permite frenar las variaciones de frecuencia y proporcionar potencia de cortocircuito ante fallos, manteniendo el equilibrio entre generación y demanda.
Los ocho compensadores se distribuirán estratégicamente en subestaciones de alta tensión: Cabra 400 kV (Córdoba), Santa María de Grado 400 kV (Asturias), Rocamora 400 kV (Alicante), así como en proyectos ya en marcha en Pierola (Barcelona), Almaraz (Cáceres), Belinchón (Cuenca), Brovales (Badajoz) y Beariz (Orense). Cada unidad tiene un coste estimado de 100 millones de euros, financiado a través de los peajes que los consumidores abonan en sus facturas eléctricas. Estas instalaciones, junto con la activación del Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD) y más de 300 instalaciones para el control dinámico de la tensión, forman parte de un plan integral para aumentar la resiliencia del sistema eléctrico nacional.
